Las “Calçotades”

Las Calçotades son una tradición culinaria típica de la comarca del Alt Camp (Cataluña occidental), que se ha convertido en una costumbre muy extendida en todo el territorio.

Hacer calçotades con familiares y amigos es una buena excusa para encontrarnos, sea en el patio de casa o en el campo. Incluso hay muchas empresas que han incorporado esta tradición como elemento de grupo, para cohesionar el equipo.

A las calçotades, el elemento estrella es el Calçot, cómo no. Pero el menú suele constar de tres partes:

  • Un picoteo (más o menos extenso) que se hace mientras se cocina.
  • Los calçots, parte ritual del encuentro. Se suelen comer de pié, todos juntos alrededor de la mesa. Los acompañamos de la famosa salsa de calçots (salsa romesco).
  • Carne a la brasa, que solemos acompañar de all-i-oli.

La cocción de los calçots se hace “a la llama”. En tierra o en la barbacoa, necesitaremos conseguir una buena llama que nos permita cocerlos todos. Si es posible, utilizaremos sarmientos o ramitas de las cepas que se sacan a la hora de podar la viña, ya que es la mejor leña posible para este tipo de cocción.

Los sarmientos de vid dan un aroma peculiar y única en la cocción. Si no disponemos de sarmientos, se pueden utilizar ramitas secas de otros arbustos o árboles.

Previo a la cocción, los tendremos que atar. Lo haremos con alambre, ya que es muy cómodo cuando tenemos que cocer muchos, y nos facilitará la tarea de darles la vuelta (sobre todo si no tenemos parrilla).

Para facilitar el momento de pelar el calçot a la hora de comer, no cortaremos las raíces. De esta manera, también evitamos que pierdan agua durante la cocción y que cojan sabores extraños o a quemado.

Una vez tenemos la llama y los calçots ligados, los pondremos a cocer:

El calçot rápidamente “sudará” y entonces irá ennegreciendo. Se da la vuelta y se hace el mismo proceso. Una vez todos los calçots están negros, se retiran del fuego y se envuelven con periódicos para que se acaben de cocer y se conserven calientes hasta la hora de comer.


Se estima que cada persona come unos 15 calçots, aunque esto depende del apetito que uno tenga.

Ahora sólo faltará acompañarlos de la salsa típica, llamada Salsa de Calçots o salvitxada, que es una salsa de tipo romesco.

La temporada de calçots va desde noviembre hasta abril, y durante este tiempo, los calçots varían de gusto. No tienen el mismo sabor los tempranos que los que podemos consumir a finales de temporada.

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

  • 1 cabeza de ajos asados ​​y 1 ajo crudo
  • 100 g. de almendras tostadas y peladas
  • 30 g. de avellanas tostadas y peladas
  • 4 o 5 tomates maduros asados
  • aproximadamente 80 cl. de aceite de oliva arbequina
  • 1 rebanada de pan seco y tostado mojado con vinagre
  • 1 pulpa de ñora o 2 cucharadas de pimentón
  • sal

(Por orden)

  1. En un mortero (o batidora) pondremos la sal al gusto.
  2. Picaremos los ajos.
  3. Añadiremos y picaremos las almendras y las avellanas.
  4. Picaremos los tomates.
  5. Añadiremos el aceite poco a poco sin dejar de picar (o batir), hasta que veamos que la salsa quede bien para mojar el Calçot (depende del aceite la podremos hacer más espesa o más clara).
  6. Finalmente la rebanada de pan, la pulpa de la ñora o el pimentón.