IGP

Indicación Geográfica Protegida Calçot de Valls

Es un distintivo de calidad, establecido por la Unión Europea, con la que distingue ciertos productos el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y alimentación de la Generalitat de Catalunya. La IGP Calçot de Valls nació en 2001. 

Los calçots de la IGP se reconocen porque están relacionados con un hilo azul del que cuelga una etiqueta numerada con el nombre del productor.

Identifica un producto alimenticio que es originario de una zona geográfica concreta y tiene una calidad y características determinadas.

Zona geográfica

El área geográfica está compuesta por los terrenos que están ubicados en las comarcas del Baix Penedès, Alt Camp, Baix Camp y Tarragonès y que el Consejo Regulador considera aptos para la producción de calçots. Nosotros nos encontramos en el Baix Penedès, donde la vegetación característica es el palmito, el algarrobo, la viña, los cereales, el olivo y el almendro.

Las condiciones de clima y suelo de la zona da a los calçots unas características organolépticas de una gran calidad.

Calidad y caraterísticas determinadas de la IGP

Las prácticas de cultivo serán las tradicionales que tiendan a conseguir la mejor calidad de los calçots.

Sólo podrán acogerse a la IGP los calçots tiernos y frescos que cumplan los requisitos de la legislación vigente.

En el momento de venderlos, los calçots deberán cumplir las características mínimas:

  • deben ser enteros, sanos y no deberán tener humedades exteriores anormales, olores ni sabores extraños.
  • deben estar limpios pero nunca lavados.
  • El Calçot de Valls deberá tener una pierna blanca de 15 a 25 cm de largo y un diámetro mensura a 5 cm de la raíz entre 1,7 y 2,5 cm. Además, deberá presentar las cualidades organolépticas de la IGP.
  • EL acondicionamiento de los calçots se realizará en haces de 25 y 50 unidades, etiquetados y relacionados con la cinta característica del Calçot de Valls.